
Revenue share vs. licencia fija: cuál modelo conviene a tu ecommerce según tu volumen
Hay una pregunta que casi nadie hace cuando firma con una plataforma de ecommerce, y es la que más plata mueve: ¿qué pasa con lo que pago si vendo el doble?
Con un modelo de revenue share, un porcentaje sobre tus ventas, la respuesta es simple: pagas el doble.
Con una licencia o plan que no depende de tus ventas, la respuesta es: poco o nada. En el peor caso subes de plan porque procesas más pedidos, pero el costo no se mueve al ritmo de tu facturación.
Ninguno de los dos modelos es tramposo. Los dos tienen escenarios donde son la mejor opción. Lo que pasa es que casi nadie hace la cuenta antes de firmar, y descubre la diferencia dos años después, cuando el canal creció y la factura de la plataforma dejó de ser un detalle.
Este artículo es esa cuenta.
Qué es cada modelo, sin marketing
Revenue share (porcentaje sobre ventas)
Pagas a tu proveedor un porcentaje del volumen que pasa por la plataforma, normalmente medido como GMV (Gross Merchandise Value: el valor bruto de todo lo vendido). Suele venir con una tarifa base mínima.
La lógica comercial es de socio: el proveedor gana cuando tú ganas. La barrera de entrada es baja porque el costo inicial es menor.
Es el modelo de VTEX (entre 1% y 2,5% del GMV más una tarifa base, según lo que analizamos aquí), de buena parte de los marketplaces y de varias plataformas SaaS en sus planes de entrada.
Licencia fija o plan por capacidad
Pagas una cantidad conocida por mes o por año. Puede tener escalones por número de pedidos, usuarios, catálogo o funcionalidades, pero no se calcula sobre tu facturación.
La lógica es de proveedor de software: te cobra por el uso del sistema, no por tu resultado comercial. El costo es predecible y presupuestable.
Un matiz importante: "fijo" rara vez significa "idéntico para siempre". Lo que importa es de qué depende el precio. Si depende de la capacidad que usas, sube de a escalones y de forma predecible. Si depende de tus ventas, sube con cada venta.
La cuenta que cambia la conversación
Supongamos un negocio que factura 1.000.000 al año por su canal digital, con 20% de margen bruto (200.000) y una plataforma que cobra 2% de GMV. Para simplificar, ignoramos la tarifa base.
- Año 1: factura 1.000.000 y paga 20.000 de plataforma, el 10% de su margen bruto.
- Año 2: factura 2.000.000 y paga 40.000.
- Año 3: factura 3.000.000 y paga 60.000. La proporción sobre el margen sigue en 10%, pero el monto se triplicó.
La plataforma es la misma, la infraestructura es la misma y el soporte es el mismo. Lo que cambió fue tu resultado, no su costo.
Con un plan de 24.000 al año, más caro que el revenue share en el año 1, en tres años pagas 72.000. Con el 2% pagas 120.000. La diferencia acumulada es de 48.000, y crece cada año que sigas creciendo.
El punto de quiebre
Existe un volumen a partir del cual el plan sin comisión sale más barato:
Punto de quiebre = costo anual del plan ÷ porcentaje de revenue share
Con un plan de 24.000 y un revenue share de 2%: 24.000 ÷ 0,02 = 1.200.000 de GMV anual. Por debajo de esa cifra conviene el porcentaje; por encima, el plan.
| Costo anual del plan | Revenue share 1% | Revenue share 2% | Revenue share 2,5% |
|---|---|---|---|
| 12.000 | 1.200.000 | 600.000 | 480.000 |
| 24.000 | 2.400.000 | 1.200.000 | 960.000 |
| 48.000 | 4.800.000 | 2.400.000 | 1.920.000 |
GMV anual a partir del cual el plan sin comisión es más barato.
Como tu negocio (con suerte) crece, la pregunta no es dónde estás hoy, sino en qué momento de tu proyección cruzas esa línea.
El factor que descuadra todo: tu margen
El porcentaje sobre ventas no duele igual en todos los negocios. La variable que decide es el margen bruto.
Una marca de cosmética con 60% de margen que paga 2% de GMV entrega el 3,3% de su margen. Es casi ruido.
Un distribuidor de abarrotes con 10% de margen que paga ese mismo 2% entrega el 20% de su margen. Eso ya no es ruido: es una quinta parte de lo que gana, antes de contar logística, pasarela de pago, personal y devoluciones.
Parte del margen que se lleva la plataforma = porcentaje de revenue share ÷ margen bruto
Como regla práctica: si el resultado supera el 10%, el porcentaje está pesando de verdad sobre tu rentabilidad. Si supera el 20%, deberías renegociar o evaluar alternativas.
Por eso el revenue share funciona bien en moda, belleza y productos de nicho, y se vuelve pesado en consumo masivo, distribución, ferretería, alimentos y todo lo que se mueve por volumen con margen delgado.
Los costos que no están en el porcentaje
Comparar 2% contra un plan mensual es incompleto si no sumas lo demás:
- Implementación. ¿Está incluida o se cotiza aparte? ¿Cuántas semanas de trabajo tuyo consume?
- Cambios y mantenimiento. Si cada modificación pasa por una agencia, es un costo variable que no aparece en ninguna tarifa.
- Apps y módulos. Funcionalidad que asumías incluida y se cobra aparte.
- Pasarela de pago. Es un costo separado que pagas con cualquier plataforma, y se descuenta del mismo margen. Las comisiones vigentes están en nuestras guías de pasarelas de pago en Perú y medios de pago en Chile.
- Integraciones. ERP, facturación electrónica y logística, cada una con costo de desarrollo y de mantenimiento.
Un modelo de porcentaje "barato" con agencia obligatoria y apps de pago puede terminar costando más que un plan más caro que incluya todo. El desglose completo está en Cuánto cuesta una plataforma de ecommerce en LATAM.
Cuándo el revenue share sí conviene
- Estás empezando y no sabes si el canal va a funcionar. Pagar poco mientras validas es sensato.
- Tu facturación es estacional o muy variable. Un costo que sube y baja contigo protege el flujo de caja.
- Tu margen es amplio. Con 50% o 60% de margen bruto, un 2% no compromete la rentabilidad.
- Estás lejos del punto de quiebre y no proyectas cruzarlo pronto.
El error no es elegir revenue share. Es elegirlo y no volver a revisarlo cuando el negocio cambió.
Qué preguntar y qué negociar
Si tu contrato es de porcentaje y tu volumen creció, tienes más poder de negociación del que crees.
- ¿Sobre qué base exacta se calcula el porcentaje: GMV bruto, neto de devoluciones y cancelaciones, con o sin impuestos, con o sin envío?
- ¿Existe un tope anual? Muchos contratos admiten un tope negociado, pero no lo ofrecen si no lo pides.
- ¿Hay escalones descendentes por volumen?
- ¿Puedo migrar a un plan sin comisión dentro del mismo proveedor?
- Si el plan es por capacidad: ¿qué pasa cuando supero los pedidos o SKUs incluidos? ¿Cuánto cuesta el siguiente escalón?
- ¿Qué pasa si me voy? Permanencia mínima, penalidades y si puedo exportar catálogo, clientes e histórico de pedidos.
En resumen
El modelo de cobro de tu plataforma no es un detalle contractual: es una decisión de estructura de costos que te acompaña durante años y que se vuelve más cara justo cuando el negocio va bien.
La regla práctica: si tu margen bruto es delgado, o si tu canal digital crece a doble dígito, un plan sin comisión casi siempre gana en el mediano plazo. Si tu margen es amplio o estás validando, el porcentaje tiene sentido.
Lo que no tiene sentido es no haber hecho nunca la cuenta.
En Riqra el plan parte en US$500 al mes y la comisión sobre tus ventas es 0%. Si quieres saber en qué punto está tu operación, agenda una sesión: hacemos el cálculo con tu GMV, tu margen y tu proyección.




